jueves, 23 de abril de 2009



VOCES Antonio Porchia

Sí, es entrando en todo como voy saliendo de todo.

En plena luz no somos ni una sombra.

Habla con su propia palabra solo la herida.

Los no vacíos, puntos de apoyo de los vacíos, no tienen puntos de apoyo y vagan en los vacíos.

Éramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo. Uno de los dos faltaba.

Si me dijeran que he muerto o que no he nacido, no dejaría de pensarlo.
Cuando no se quiere lo imposible, no se quiere.

No creo en las excepciones. Porque creo que de uno solo no hay nada.
Ni la soledad.

Algunas cosas, para mostrarme su inexistencia, se hicieron mías.

Como me hice, no volvería a hacerme. Tal vez volvería a hacerme como me deshago.

De todos modos he llegado a hoy. Y así llegare a mi fin.
De todos modos.

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